Fable 5.1: más listo, más barato, más correa
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Hoy Anthropic ha soltado Claude Fable 5.1 y Mythos 5.1. El titular es el de siempre: los modelos más capaces para código y trabajo largo. El segundo párrafo, el que hay que bajar a leer: son el mismo modelo, con dos niveles de candado. Fable es el público. Mythos sigue detrás de un programa de confianza, para ciberdefensa y ciencias de la vida.
En junio escribí que Fable 5 venía con correa. Tres días después lo apagaron. El 1 de julio lo volvieron a encender, con un eslabón más. Hoy toca el 5.1.
Hace dos semanas cancelé Claude Max. No por el modelo. Un 5.1 no me devuelve. Pero el capítulo encaja: el modelo mejora. El contrato, también.
Qué es, sin humo
Fable 5.1 es el sucesor de Fable 5. Misma clase Mythos, mismo precio de lista: 10 dólares por millón de tokens de entrada y 50 de salida. Un millón de contexto, 128k de salida. El ID es claude-fable-5-1. Está en Claude.ai, en la API, en AWS, Google Cloud y Microsoft Foundry. Pro, Max, Team y Enterprise.
Mythos 5.1 es el mismo cerebro con salvaguardas más permisivas. De momento, un conjunto de organizaciones de EE.UU. El resto, a esperar el Cyber Verification Program y el de ciencias de la vida, este último con el gobierno estadounidense de por medio.
Traducido: nos han dado otra vez el coche rápido con el limitador puesto. La diferencia es que el limitador ahora es más fino, y el depósito sale más barato.
Lo que sí salta
Los números que más se mueven no son de código. Son de ciencia agéntica. En Terminal-Bench-Science 0.1, Fable 5.1 marca 52,6 %. Fable 5 se quedó en 24,7 %. Opus 5, en 29,0 %. GPT-5.6 Sol, en 22,4 %. Más del doble que su predecesor, con el asterisco de siempre: son cifras de Anthropic, con las salvaguardas de producción activas.
En Terminal-Bench 4.0 el salto es más estrecho: 42,0 % → 55,8 % (Fable) y 60,9 % (Mythos). El hueco entre los dos es, según ellos, las tareas donde el candado de ciber de Fable interviene. En CursorBench 3.2, 73,4 % frente al 70,5 % de Fable 5.
El comunicado trae tres anécdotas de laboratorio que no voy a recitar como milagro, pero tampoco voy a fingir que no están: binders de proteínas con un hit rate cercano al 50 % (lo habitual son 10–15 %), un mapa de Venus a más resolución a partir de Magellan, y kernels GPU que aceleran modelos de genómica hasta 2,5 veces. Lo firman ellos. Lo validan, en parte, fuera. Ya veremos qué aguanta cuando lo mire alguien que no cobra el comunicado.
En código, Cognition dice que el día 1 mueve el tráfico de Opus 5 en Devin a Fable 5.1: mismo o mejor resultado, menos coste por tarea. CodeRabbit, al revés de la foto oficial, matiza: casi la misma cobertura de bugs, menos nitpicks, y casi un 50 % más lento en review. Encaja. El 5.1 no es un 6. Es un Fable que piensa más y habla menos.
El precio de verdad
El sticker no se ha movido. Lo que han recortado es lo que de verdad paga un agente largo: las lecturas de caché. De 1 dólar el millón a 0,25. Un 75 % menos.
Anthropic estima un 25 % menos en cargas típicas y hasta un 45 % en trabajo muy agentico. Ahí está el producto. Fable 5 era el doble de caro que Opus y se usaba “cuando de verdad compensaba”. Si la caché cae a un cuarto, el tope deja de ser un lujo puntual y se acerca al día a día de quien ya vive en bucles de herramientas.
Al esfuerzo bajo o medio, dicen, Fable 5.1 iguala o gana a Fable 5 por menos dinero. El dial no es nuevo —Opus 5 ya lo trajo—, pero aquí es el truco: no hace falta el high de Claude Code para todo. El default, de hecho, es high en Claude Code y medium en Cowork y claude.ai. Quien no lo toque, paga el modo caro.
La correa nueva
No ha vuelto más suelta. Ha vuelto más precisa.
En ciber, los falsos positivos bajan un 60 %. En parte porque Fable 5.1 ya puede buscar vulnerabilidades en código fuente. No explotarlas. El pentest, la generación de exploits y el análisis de binarios siguen yendo a Opus. En biología, los falsos positivos de preguntas benignas ya habían bajado un 85 %; la I+D de verdad sigue fuera, salvo que entres en Mythos.
La retención de 30 días sigue siendo el peaje. Enterprise Frontier Safeguards promete privacidad tipo retención cero con los datos en tu nube, no en la de Anthropic. Llega en fases, este otoño. Hasta entonces, ZDR solo para quien ya es elegible. El resto, un mes de tráfico guardado “por si acaso”.
Y dos eslabones nuevos, que son los que me importan.
La marca de agua. Fable 5.1 es de los primeros modelos que salen después del 2 de agosto, cuando el artículo 50 del AI Act ya aplica. El texto lleva filigrana estadística. Los ficheros, C2PA. Ya expliqué por qué me parece una idea tonta y por qué me fui. No ha desaparecido. Se ha normalizado: ahora viene de serie en el modelo top.
El candado del thinking. En cuentas nuevas, no puedes editar un turno anterior y conservar el razonamiento. El bloque de pensamiento queda atado al modelo que lo produjo y al prefijo de la conversación. Si tocas el historial, se cae o te devuelve un 400. Anthropic lo vende como defensa contra la destilación: que nadie copie el thinking a escala industrial. En el post de la watermark ya apunté que esa agenda industrial viaja disfrazada de transparencia. Aquí ya no se disfraza. Es una API que te obliga a tratar la conversación como append-only.
Tres breaking changes más, para quien todavía llama a Fable 5: el tool_choice forzado (any / tool) ahora es error 400; un modelo anterior no puede leer los thinking de 5.1; y editar el pasado invalida los bloques. Migrar no es cambiar el ID y ya.
Entonces, ¿me vuelvo a Max?
No.
Claude sigue programando muy bien. Este 5.1, sobre el papel, programa mejor y sale más barato de usar. Cognition lo mueve a producción el día 1. Jane Street dice que se lee mejor en tareas largas. Millennium cuenta un crash de uno en un millón que nadie había explicado en años. Me lo creo lo suficiente como para no llevar la contraria por deporte.
No vuelvo porque no me fui por el ranking. Me fui porque el producto que compro incluye una capa que no pedí y que no puedo apagar. El 5.1 no la quita. La enseña: watermark de serie, thinking atado, retención de un mes, fallback a Opus cuando el clasificador se pone nervioso, y un gemelo más capaz que solo ve quien pasa el filtro de Washington.
En junio dije que la herramienta más peligrosa no es la que falla, es la que dejas que se vuelva imprescindible. En julio, que el interruptor no lo tienes tú. En agosto, que el suelo de un flat es el último tuit. Hoy el 5.1 es coherente con los tres: más listo, más barato, más correa.
Sigo con Grok. Veremos.