Moodle pone caja registradora
Moodle installs a cash register
El Plugins Directory de Moodle cierra tras 15 años: ya está en modo solo lectura y el lunes 20 de julio lo reemplaza el Moodle Marketplace. La novedad no es que se pueda cobrar por un plugin —eso ya se hacía por fuera, con tu propia web y tu pasarela—, sino que ahora hay una tienda oficial y centralizada, con su comisión: un 20% el primer año y un 25% después. Y ojo, porque no es como Apple: la App Store se lleva el 30% pero te pone todo el sistema de cobros; aquí el cobro lo montas tú con Stripe y eres el merchant of record, así que impuestos, soporte y devoluciones corren de tu cuenta. Todo esto me toca de cerca: tengo un plugin de Jitsi publicado gratis en ese directorio y llevo tiempo dándole vueltas a si monetizarlo y, sobre todo, dónde: dentro del Marketplace con su peaje, o por mi cuenta. Y encima son plugins GPL, así que montarías una tienda para vender algo que el comprador puede regalar. Lo que cambia no es que ahora se pueda ganar dinero con Moodle: es que ahora hay una caja registradora oficial en medio.
Moodle's Plugins Directory is closing after 15 years: it's already read-only, and on Monday 20 July it's replaced by the Moodle Marketplace. The news isn't that you can now charge for a plugin —that already happened, on your own site with your own payment gateway— but that there's now an official, centralized store. With its commission: 20% the first year and 25% afterwards. And careful, because it's not like Apple: the App Store takes 30% but handles the entire payment system; here you set up the checkout yourself with Stripe and you're the merchant of record, so taxes, support and refunds are on you. This one hits close to home: I have a Jitsi plugin published for free in that directory, and I've been mulling over whether to monetize it and, above all, where: inside the Marketplace with its toll, or on my own. And they're GPL plugins, so you'd be building a store to sell something the buyer is free to give away. What changes isn't that you can now make money with Moodle: it's that now there's an official cash register in the middle.
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TranscripciónTranscript · del guión del episodio· from the episode script
Durante quince años, si hacías un plugin para Moodle y querías compartirlo, había un sitio. El Plugins Directory. Lo subías, la comunidad lo descargaba, y punto. Pues eso se acaba.
Desde hace unos días, el directorio de plugins de Moodle está en modo solo lectura. Puedes mirar, puedes descargar, pero ya no puedes subir nada nuevo ni tocar lo que tenías publicado. Y el lunes veinte de julio lo reemplaza otra cosa: el Moodle Marketplace. Un nombre que lo dice todo. De directorio a mercado. De repositorio a tienda.
Lo primero que hay que decir es que no todo es malo. Los plugins gratuitos se migran solos, no se pierde nada.
Y ahora, atención, porque aquí está el matiz que importa. Cobrar por un plugin de Moodle no es nuevo. Ya había un montón de gente que lo hacía. Lo que pasa es que lo hacían por fuera. Su propia web, su propia pasarela, su propio escaparate montado a mano. Lo que trae el Marketplace no es la posibilidad de cobrar. Es meter todo eso dentro. Un sitio oficial y centralizado para vender, el mismo donde la gente ya busca los plugins gratis. A cambio, claro, de una comisión.
Y esa comisión no es pequeña. Moodle se queda un veinte por ciento de cada venta el primer año. Y a partir de ahí, un veinticinco por ciento. Uno de cada cuatro euros, para la casa.
Que parece mucho. Y aquí uno podría decir: bueno, Apple se lleva un treinta por ciento en su App Store, así que Moodle hasta se queda corto. Pero cuidado, porque no es lo mismo. Ni de lejos. Cuando Apple se lleva su treinta por ciento, te pone todo el sistema de cobros. Apple le cobra al cliente, hace la factura, se encarga de los impuestos en medio mundo, y de las devoluciones. Tú subes la app, y te llega tu parte. Del resto, no te enteras.
Moodle, no. Moodle se lleva su cuarto solo por el escaparate. El sistema de cobros lo montas tú, con Stripe. Y el vendedor oficial eres tú, lo que ellos llaman el merchant of record. O sea: tú pones los términos, tú das el soporte, tú gestionas las devoluciones, y tú te comes los impuestos. Así que ese veinticinco por ciento, comparado con el treinta de Apple, en el fondo es más caro. Porque cobra casi lo mismo, pero te da mucho menos. Moodle pone el escaparate y cobra el peaje. Todo lo demás, de tu cuenta.
Y aquí es donde esto deja de ser una noticia y se me vuelve una pregunta personal. Porque yo tengo un plugin publicado en ese directorio. Uno para meter videollamadas de Jitsi dentro de Moodle. Gratis, código abierto, ahí desde hace tiempo para quien lo quiera. Y llevo un tiempo dándole vueltas a si monetizarlo o no.
Y lo que hace el Marketplace es que esa duda ya no tiene una respuesta, tiene dos. Porque una cosa es decidir si cobro o lo dejo gratis. Y otra, si decido cobrar, es dónde. Puedo venderlo dentro del Marketplace: me encuentran fácil, está todo montado, pero Moodle se lleva su cuarto de cada venta. O puedo venderlo por mi cuenta, desde mi propia web: me quedo hasta el último euro, pero me toca montarme la tienda, la pasarela, y salir yo a buscar a cada cliente.
Y no hay respuesta fácil. El veinticinco por ciento parece mucho. Pero montarte tu propio escaparate y que además te encuentren no es gratis. Es tiempo, y del bueno. A lo mejor ese cuarto que se lleva Moodle es justo lo que cuesta no tener que preocuparte de todo lo demás. O a lo mejor no, y para un plugin de nicho como el mío te sale más a cuenta lo tuyo.
Y hay una capa más, que es la que a mí más me hace pensar. Porque los plugins de Moodle son software libre. GPL. Y con la GPL puedes cobrar, ojo, eso es perfectamente legal. Cobras por el trabajo, por el soporte, por dártelo hecho. Pero quien te lo compra tiene todo el derecho a coger ese código y regalárselo a quien quiera. Así que la situación es un poco marciana. Vas a montar una tienda para vender algo que, por diseño, el que lo compra puede regalar. Y funciona igual, ¿eh? Mucha gente vende GPL y le va bien. Porque al final no pagas por el código, que está ahí. Pagas por que alguien lo mantenga, lo actualice, y te coja el teléfono cuando algo peta. Pero es una forma distinta de pensar en lo que vendes.
No lo tengo decidido. Ni si cobro, ni, en caso de hacerlo, por dónde. Y sospecho que estos días le va a pasar a mucha gente: gente que hacía plugins por gusto, y que de repente tiene delante una hoja de cálculo.
Porque lo que ha cambiado de fondo no es que ahora se pueda ganar dinero con Moodle. Eso ya pasaba. Lo que cambia es que ahora hay una caja registradora oficial, en medio, con su peaje.
Y una caja en medio, oficial, tiene su comodidad, pero también su riesgo. Porque el día que estás dentro, y te has acostumbrado, si Moodle decide subir ese cuarto a un tercio, o cambiar las reglas, ya no decides tú. Estás en su tienda.
Cada uno de los que hacíamos plugins por gusto tiene que decidir en qué lado de esa caja se pone. Y quince años dan para encariñarse con la época en la que esa caja no estaba.
Yo, de momento, sigo sin decidirlo. Con mi plugin de Jitsi, y con la duda encima de la mesa. Y quizá esa sea la única certeza de todo esto: que a partir del veinte de julio, hacer plugins para Moodle ya no es solo una cuestión de código. También es una de números. Si tú andas metido en esto, y te toca decidir lo mismo, me encantaría saber por dónde tiras.
Esto ha sido el podcast de Sergio por hoy. Nos escuchamos en el próximo.